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Bajo estado de ánimo y depresión: adolescentes con trastorno del espectro autista

Bajo estado de ánimo y depresión: adolescentes con trastorno del espectro autista

Trastorno del espectro autista, bajo estado de ánimo y depresión: qué esperar

Los adolescentes con trastorno del espectro autista (TEA) tienen una mayor riesgo de bajo estado de ánimo y depresión que sus compañeros de desarrollo típico.

Esto se debe a que los adolescentes con TEA podrían:

  • darse cuenta por primera vez de que son "diferentes" de sus compañeros
  • les resulta difícil hacer frente a la creciente presión académica y expectativas
  • les resulta difícil comprender las reglas y expectativas sociales, hacer amigos y encajar socialmente.

Estas dificultades sociales pueden llevar a los adolescentes con TEA a sentirse aislados, lo que también puede causar o empeorar la depresión.

Los adolescentes con TEA también pueden experimentar ansiedad con mayor intensidad y más frecuencia que otros niños.

Signos y síntomas de bajo estado de ánimo y depresión en adolescentes con trastorno del espectro autista

Los adolescentes con trastorno del espectro autista (TEA) generalmente muestran los mismos síntomas de depresión que los adolescentes típicos.

Pero también podrían:

  • tener un comportamiento repetitivo u compulsivo más frecuente o más severo
  • comenzar a tener, o tener más, berrinches o comportamiento agresivo
  • comenzar a ser, o ser más, irritable o agitado
  • comenzar a lastimarse o lastimarse más a menudo, por ejemplo, morderse las manos
  • Le resulta más difícil que antes hacer las cosas cotidianas en diferentes situaciones o entornos.
  • obsesionarse con la muerte, o hablar sobre suicidio o hacerse daño.
Si le preocupa su hijo, hable con su médico de cabecera, que puede ponerlo en contacto con un profesional apropiado.

Ayuda a adolescentes con trastorno del espectro autista y depresión

Si su hijo con trastorno del espectro autista (TEA) está pasando por un estado de ánimo bajo o depresión, puede comenzar por preguntando a los maestros de su hijo si han notado alguno de los comportamientos o síntomas que has visto en casa.

Los maestros podrían darle una idea del cambio de humor de su hijo. Por ejemplo, pueden decirle cómo va socialmente su hijo en la escuela, si puede estar siendo intimidado o si está encontrando el trabajo escolar demasiado difícil.

También puede usar algunas estrategias prácticas en casa con su hijo.

Detectives del pensamiento
Puede notar que su hijo se enfoca en pensamientos negativos, por ejemplo, 'A nadie le gusto'. En esta situación, anime a su hijo a ser un "detective de pensamiento".

Esto implica encontrar hechos que respalden los pensamientos negativos y los hechos negativos de su hijo. Entonces puedes ayudarlo a comparar y contrastar estos hechos.

Por ejemplo, haga que su hijo haga una lista de todas las personas que le gustan y cómo lo sabe. Por ejemplo, 'A mi mamá le gusto porque cocina mis comidas y me dice que me ama'. Su hijo también debe enumerar a las personas que no le gustan y cómo lo sabe. Por ejemplo, 'A Ben no le gusto porque no juega conmigo'. Luego puede hacerle a su hijo algunas preguntas como '¿Alguna vez le ha pedido a Ben que juegue con usted? ¿Que dijo el?'.

La peor cosa
Si su hijo se atasca en pensamientos negativos, intente preguntarle qué piensa que es lo peor que podría pasar. Entonces podría hablar sobre si lo "peor" es realmente tan malo.

Por ejemplo, su hijo podría decir: 'Si doy una charla en clase, todos se reirán y pensarán que soy tonto'. Pregunte: '¿Sería eso lo peor que hay? ¿Recordaría la clase tu charla al día siguiente o a la semana?

Otros consejos
Algunas otras cosas que podrían ayudar a su hijo incluyen:

  • un poco de entrenamiento en habilidades sociales
  • ejercicios para ayudar a construir amistades saludables
  • un pasatiempo o actividad social
  • un mentor o tutor para ayudarla a hacer frente a las demandas del trabajo escolar
  • Ayuda profesional de un psicólogo o psiquiatra.
Cuidarse con alimentos saludables, hacer ejercicio regularmente y descansar lo mantendrá en buena forma para cuidar a su hijo con trastorno del espectro autista (TEA). Si sus sentimientos sobre la discapacidad de su hijo a veces son abrumadores, podría ser útil saber que hay formas positivas de manejarlos. Obtener el apoyo de su comunidad local a menudo también puede ser de gran ayuda.